Aunque las normas de conservación de las obras de arte aconsejen su alejamiento de los focos de calor, la combinación chimenea- cuadro además de un clásico es una de las elecciones más habituales en nuestras casas.
Antiguo y contemporáneo unidos aquí mediante el color blanco. Sencillez y equilibrio.
Una combinación similar en la que de nuevo es el color el hilo conductor: El gris de la chimena se extiende a través de las extructuras del grabado. Sin duda, muy acertado.
Marcando el eje de simetría central y reforzando así una decoración de corte clasíco.
Marco labrado y dorado para esta obra rococó, en contraste con las líneas sencillas de la chimena, en este dormitorio romántico.
El gris antracita de los muros moderniza y transforma enormemente este baño de otro modo clásico. El fuerte contraste de la chimenea blanca y el grabado, que se repite en los sanitarios y cotina se ha suavizado mediante los toqués calídos y dorados de la madera y el cesto para la ropa de mimbre.
Variedad de estilos para una mezcla totalmente personal.
Tanto la disposición, como el tamaño y tema de la obra ayudan a reforzar el aire sencillo, casi naïf, de este dormitorio.
Varias obras apoyadas directamente sobre la repisa...
...o muchas. E incluso en doble altura y combinando estilos diversos.
Pero, ¿qué elección es la vuestra?




















