Se trata del apartamento en Brooklyn de Michael Quinn, diseñador, escenógrafo y planificador de eventos, comerciante de moda, bailarín de Bollywood y sobretodo, un enamorado, como muchos de nosotros, de los objetos de segunda mano y los rastros.
La casa es una maravillosa wunderkammer repleta de tesoros que podeís ver, además, en un divertido recorrido junto al propietario, a través de dos vídeos que yo no he podido reproducir aquí, pero que os recomiendo.










