1 mar. 2013

Una mezcla arriesgada: Aparador antiguo y vintage de los años 50 /// Ein riskanter Mix: Antike Anrichte und Vintage der 50er Jahre /// A risky mix: Antique sideboard and vintage from the 50s


Mobiliario colorido y ligero de los años 50 junto a un contundente mueble historicista lacado en negro, (que por cierto nos recuerda mucho a este otro que tenemos a la venta aquí).

¿Cómo se hace?

Para nosotros el truco está en la colección un tanto kitsch de animalillos que alberga el aparador. Su toque divertido y naïf resta seriedad al mueble y ejerce de nexo de unión entre ambos estilos.
El dueño de la casa es ilustrador. Aaah..¡claro!


Buntes und helles Mobiliar aus den 50ern gepaart mit einem überzeugendem schwarz lackierten Historismus Möbel (was uns übrigens sehr an dieses erinnert, dass wir hier zum Verkauf anbieten).

Wie macht man dies?

Für uns ist der Trick in der etwas kitschigen Sammlung von Tieren, die das Möbel beherbergt. Die Vereinigung zwischen ernsthaft und komisch nimmt dem Schrank die Ernsthaftigkeit und dient als Bindeglied zwischen den beiden Stilen.
Der Hausbesitzer ist Illustrator. Aaah... natürlich!


Fotografías / Fotografien: decorabilitate


5 comentarios :

  1. Hola chicos!!

    Caramba, una combinación realmente contundente...Es curioso comprobar que esta mezcla, en un tiempo donde los estilos se entremezclan entre si para crear la decoración más actual y contemporánea, no se de casi nunca con muebles de corte clásico...

    Un abrazo para los dos y feliz finde!!

    P.D. los animalitos mientras solo sean de porcelana, nada a objetar!! ;)

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  2. No de olvides de los de peluche, Kat! Nosotros tenemos casi un zoológico ;))
    En cuanto a la mezcla de vintage o diseño moderno con mueble más antigua, no sé si no es la más habitual pero a nosotros nos encanta. De hecho, vamos a preparar algo para demostrártelo!
    Un abrazo muy fuerte

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  3. Uf, no sé, el aparador no acaba de convencerme... sin embargo me encanta el que tenéis a la venta.
    Y esas figuritas de porcelana, o la pecera, no, definitivamente no me gusta. Supongo que me trae imágenes demasiado recientes de esos muebles/mamotretos que adornaron durante muchos años los comedores de pequeños pisos.
    Lo que sí que me gusta es la butaca amarilla, esa me la llevaría a casa sin pensarlo.
    Buen fin de semana

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  4. Según dicen los expertos en decoración, “una de las señas de identidad de nuestra era es nuestra conciencia de la función del pasado en la configuración del presente. La historia, no se entiende como lineal, sino como la doble hélice del ADN, con genes dominantes y recesivos que se recombinan”.
    Personalmente, me encanta combinar piezas que marcan determinadas épocas. El aparador negro es espectacular y el sillón amarillo, bellisimo.
    Abrazos

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