5 sept. 2011

Oto Dix: Los siete pecados capitales / The seven Deadly Sins


El tema de los siete pecados capitales ha sido ampliamente interpretado por el arte: Desde la literatura, pasando por la pintura, el cine o incluso el diseño de mobiliario.
En esta ocasión lo visitamos desde el punto de vista del pintor alemán Otto Dix, uno de los máximos representates de la pintura alemana entre guerras y un artista muy implicado en el duro momento que le tocó vivir, lo que se refleja también en esta obra, que por cierto, se encuentra en la Staatliche Kunsthalle (el museo de bellas artes) de nuestra ciudad.
En sus cuadros, Dix muestra a las victimas de la guerra, a los pobres, a los marginados; denunciando todo aquello que incomodaba a la burguesía de la época, lo que lo convirtió en un pintor maldito para el poder nazi.
Su arte fue considerado “degenerado” y sus obras confiscadas.
En abril de 1933 Von Killinger, comisario del Reich, anota en su diario: “¿Vive todavía ese cerdo?”
Ese mismo año fue destituido de su cargos como profesor de la Academia de Dresde y miembro de la Academia Prusiana. El óleo, “Los siete pecados capitales” data precisamente de esa fecha.
En él, la comitiva siguiendo una macada diagonal descendente, avanza hacia nosotros remitiéndonos a las influencias del renacimiento alemán en la pintura de Otto Dix ( ¿os acordáis de esta otra pintura?).
Mediante ella el pintor nos advierte de la amenaza para el mundo del avance del mal y la locura.


Pero, comencemos por el principio. ¿Qué es un pecado capital?
Lospecados que conocemos como capitales, son (para la dotrina cristiana) aquellos vicios que dan lugar a cometer otros pecados y que llevan directamente al infierno.
Su número, siete, fue dado por San Gregorio el Grande:

  
1. La Avaricia
En un primer plano y representada como una vieja harapienta de nariz afilada que agrarra convulsivamente una piedra.
Dante cuenta que el castigo destinado para los avariciosos en el infierno es el de arrojarse piedras mientras se lamentan por atesorar riquezas, (lugar donde ya no les valen para nada).
Sobre su espalda cabalga la envidia, probablemente porque ambas actitudes suelen ir ligadas.

2.    Envidia
Representada como un enano o niño de pelo rubio revuelto con una máscara de rostro desencajado y que se aferra con la mano derecha a su cabalgadura mientras que se lleva  la izquierda, crispada, alcorazón.

Su bigotillo negro nos remite directamente al dictador. Sin embargo este detalle fue añadido más tarde, en 1945, probablemente con este propósito. Parece ser que en origen (recordemos que la obra fue pintada en 1933) este personaje hacía alusión a Richard Möller, profesor colega de Dix, un nazi cuyos celos habían precipitado la partida de Dix de la Academia.
El personaje lleva un jersey amarillo. En la iconografía cristiana este color es el de la bilis (en alemán gelb, amarillo, deriva de Galle, bilis) y de la envidia, es el símbolo de la traición de Judas y, por extensión, de los judíos (perfidi iudaei) a los que en la Edad media se obligaba a llevar un rodete amarillo cosido a su ropa y un gorro puntiagudo (pileus cornutus) de color amarillo azafrán.
3.    Inercia
Detrás “La pereza” está representada como un esqueleto, sin corazón, que habla de la falta de preocupación del pueblo alemán, cosa que el artista consideraba causa de la toma del poder nazi.
La posición de sus brazos y piernas nos remite claramente a una esvástica, sus guantes blancos y los huesos dibujados sobre el fondo negro recuerdan a los uniformes de las SS.

4.    La ira
Situada a la izquierda de la Inercia y repitiendo su movimiento, el cuchillo que alza en la mano derecha continua el movimientocircular iniciado por la guadaña de la muerte, quiza para indicar que ambas han actuado a la par.
Para su representación dix retoma el  simbolismo medieval del animal , el monstruo como la oscura imagen del pecado.

5.    Lujuria 

La Lujuria, la mujer mujer que agarra su pecho desnudo mientras con los párpados entrecerrados lame sus labios con las heridas carácterísticas de la sífilis, la llamada enfermedad galante.
Sus vestido naranja, un color llamativo,estimulante y relacionado con lo apetitoso, se entreabre formando una vagina.

6.    El orgullo
Representado como una figura de enorme cabeza y con la nariz levantada en señal de su arrogancia y necesidad de notoriedad (sin embargo notad que se encuentra quemada, negra como el carbón).
Una mano brota de su oreja tapaándole los oidos para no escuchar laopinión de los demás y la boca en forma de ano indicando la calidad de las palabras que salen por ella.


7. Gula
Y en último lugar la Gula.  En la parte superior derecha un pesonaje difrazado como un  niño godinflon que sostiene un dulce que ya vimos en la pintura de Bruegel, el típico Brezel.


Sobre el muro tras las figuras leemos una frase de Nietzsche en Así habló Zaratustra:
“El desierto crece, maldito sea quien encubre los desiertos”.
Y al fondo tempestad y ruinas.

3 comentarios :

  1. Realmente me altera el ánimo este cuadro, transmite ya mucho de por sí su visión. Ahora leyendo el significado de cada personaje, muchísimo más. Muy interesante esta entrada, no conocía a este pintor. Un besazo

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  2. Muy interesante muchas gracias...

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  3. Me alegra que os haya interesado. La pintura de Dix es de las que no dejan indiferente.
    Un abrazo

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